blanca paz - Silleda La parroquia de Lamela abre el próximo sábado, día 11, las celebraciones del Entroido en la comarca. Los responsables de su organización, con Eduardo Villar al frente, ultiman preparativos. "La contratación ya está cerrada, pero ahora estamos pendientes de la ola de frío que nos puede restar afluencia porque los actos son al aire libre. Si llueve tendríamos que suspender el desfile –aclara Villar–. El Alto no, se mantendría porque estaremos bajo cubierto en el campo de la fiesta".
-Tienen el honor de inaugurar el carnaval dezano. ¿Cuándo comenzaron a prepararlo? ¿Cuánta gente está implicada en la organización?
-Empezamos casi siempre un mes antes. Lo hacemos bastante casero. Somos seis o siete amigos que nos vamos juntando para organizarlo porque no queremos que muera el Entroido aquí en Lamela. Hasta hace unos cuatro años lo hacía la asociación de vecinos, pero lo dejó. Luego hubo un par de años que no se hizo hasta que lo retomamos nosotros. Lo hacemos porque nos gusta y no queremos que se pierda. Para nosotros es divertido por lo bien que se pasa. Se pierden los tabús y a nadie le parece mal si le gastas cualquier broma. Llevamos nueve o diez años haciendo carrozas y vamos a A Bandeira, Merza, Vila de Cruces y Dornelas. Siempre hacemos las carrozas para poder ir a otros sitios, porque es la forma de financiarse.
-Porque ¿no será fácil reunir fondos, y menos con los tiempos que corren…?
-Tenemos ayuda del Concello que nos financia a través de la Diputación. Este año incluso se está promocionando el tema de los Xenerais da Ulla. También vendemos unas rifas para el sorteo de una cesta con productos típicos del carnaval. Son mil números y el boleto premiado debe coincidir con las tres últimas cifras del cupón de la Once de este domingo. También contamos recaudar con el baile de disfraces de la noche. Intentamos que salga lo menos posible de nuestro bolsillo.
-¿Prevén más público ahora que se está promocionando el Entroido da Ulla conjunto?
-No sabemos, porque es el primer año. A ver si nos ayuda a que venga un poco más de gente.
-Habrá premios para los mejores disfraces, ¿verdad?
-Este año son sobre 600 o 700 euros. Hubo que reducir alredor de 300-400 euros con respecto al año pasado porque no conseguimos reunir más. Colaboran con nosotros negocios de Lamela y algún bar de A Bandeira, porque procuramos no salir fuera a pedir. Para las carrozas habrá primer y segundo premio, al igual que para los grupos. Luego premiaremos el mejor disfraz individual y el más original. Los premios se entregarán a las doce de la noche, así también conseguimos que la gente se anime a ir a la fiesta.
-¿Cuántos xenerais van participar y cuántas carrozas?
-Carrozas no sabemos casi hasta el momento del desfile. Contamos, mínimo, con 3 o 4, pero después siempre aparece alguna a última hora. Habrá un correo y cinco xenerais. Siempre se intenta competir entre las parroquias, es una competición harmoniosa porque es la manera de financiarse.