Noticias | Planes

Diez lugares en los que disfrutar del atardecer cerca de Vigo (I)

Durante el estío el astro rey alarga sus despedidas, convirtiéndose en un reclamo para explorar los alrededores de la urbe
08-08-2016 14:38
3 votos
La ría de Vigo y su entorno ofrecen un refugio natural de las tempestades atlánticas. Esta protección limita en parte las zonas desde las que se puede observar el ocaso, por lo que traemos una primera entrega con algunos de los lugares más privilegiados. De playa, de monte, unos de difícil acceso y otros más cerca de lo que pueda suponer: aquí tiene diez planes que querrá repetir.

Cesantes, la ría a ras de mar

El arenal más conocido de Redondela tiene un magnífico reclamo en la isla de San Simón. Desde este punto de la ensenada hay una perspectiva ideal para contemplar los márgenes de la ría, como también el océano abierto través del puente de Rande. La luz acompaña hasta última hora en una zona recomendada para los más pequeños, con poco calado, y apta para comer junto a la playa.

Monte Faro, el punto más alto de O Morrazo

La máxima altitud de la sierra permite observar las Rías Baixas al completo, como también las Illas Atlánticas. En la loma sur existe un área recreativa dispuesta alrededor del enclave megalítico de Chan da Arquiña. El acceso se hace enteramente por carretera, lo que facilita el ascenso desde Moaña. Sobre Domaio nada se interpone en la visión, lo que otorga los atardeceres más largos.

Ermita de la Guía, la joya de Vigo

A Nosa Señora da Guía no pasa inadvertida, sita en el punto más prominente de Teis, desde donde se puede encontrar una vista única de la inmensidad de la ciudad. De hermosas líneas y sólido acabado, el templo diseñado por Gómez Román incluye un mirador. Desde ahí, y sobre la línea de árboles, se divisa una amplia panorámica de la ría de Vigo presidida por las Cíes.


Ermida de Teis .// Ricardo Grobas

Caro Silleiro, el ímpetu del Atlántico

En el límite de Baiona con Oia, dos faros se levantan ante las rocas y el océano. La antigua luminaria cuenta ya con 150 años, y estuvo activa hasta 1924, cuando se construyó el edificio que todavía hoy guía a los barcos en la tenebrosa noche. Desde este cabo, golpeado por el fuerte oleaje, hay una visión límpida de las Islas Cíes, el alto de Monteferro y, en la distancia, el extremo occidental de O Morrazo.

O Galiñeiro, el rey en el sur

Este gigante domina la ría y es un vivero natural. El monte cuenta con un merendero al que se puede acceder en coche pero el reto yace en alcanzar su cima rocosa, un trayecto que tan solo se puede realizar a pie. Desde sus 711 metros de altura se observa toda la sierra, el embalse de Zamáns y, por supuesto, la ría de Vigo. Es un enclave de gran atractivo paisajístico, con el pino y el "carballo" como especies más abundantes, y ejemplares diversos de aves, bovinos y caprinos. Un paraje que embelesa a amantes del senderismo y de la naturaleza.

Cabo Home, naturaleza viva

Conocido por la caracola que inspira miles de retratos al atardecer, la Costa da Vela combina la fachada oceánica escarpada con varias calas. El alto del Monte do Facho, de espectaculares vistas, guarda un tesoro arqueológico, un castro erigido como santuario al dios galaicorromano Berobreo. El camino circular que conduce hasta el faro de Cabo Home –junto a la playa de Melide- es altamente recomendable, ya que a lo largo del trayecto se puede observar el descenso del astro solar. Además, junto al aparcamiento de Donón hay varios locales abiertos hasta entrada la noche.

Punta do Priegue, otro encanto de Nigrán

Al norte de la conocida playa de Patos, esta prolongación de la tierra hacia el gran azul permite esquivar Monteferro y disfrutar de un atardecer inmejorable, a resguardo y cercano. Un área tranquila, perfecta para sentarse o caminar por las rocas tras una tarde en las calas de Saiáns.


Nigrán.// Jose Lores

Santa Trega, el protector de A Guarda

Muchos son los reclamos de la desembocadura del Miño. Sobre la localidad de A Guarda, donde el río se abre paso hacia el mar, se erige un lugar sagrado, con restos castrenses y una ermita icónica. La roca desnuda destaca sobre la arboleda y los arenales, en un enclave privilegiado, en la frontera con Portugal. Inmejorables vistas de esta división natural, del puerto de A Guarda y la fortaleza de Ínsua, en el islote del lado luso. El paraje es de tal belleza que la UE lo declaró en 2010 un Edén (Destino Europeo de Excelencia). 

Monteferro, la gran roca artillada

La península que separa Patos de Panxón esconde profundas huellas humanas. Coronada por un gran monumento a los marineros fallecidos, Monteferro es hogar de fauna de gran valor. El suelo de granito está marcado por la presencia de los petroglifos, mientras que en las lomas podemos hallar antiguas baterías costeras. El mayor atractivo de la roca estriba en el pronunciado desnivel, que ofrece una óptica espectacular bajo las copas de los árboles.

O Cepudo, la afortunada cima de Vigo

En Valadares se erigen los montes gemelos que custodian la urbe olívica: Alba y O Cepudo. Ambas cumbres deleita al visitante con unas vistas impecables de la ría, de Vigo y Baiona. El primero está coronado por una capilla dedicada a Nuestra Señora del Alba, mientras que el segundo -y más alto- acoge un restaurante en su cima. Cuando el día está despejado, la belleza del lugar sobrecoge al visitante. 

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Sorteo

FARO te invita a disfrutar de las mejores canciones de The Rolling Stones, con la banda tributo Satánicas Majestades, el 24 de septiembre en el Auditorio do Mar de Vigo, en compañía de los pequeños de la casa

Encuentra los eventos de

Más planes

Deja tu comentario
Lamprea, jamón, vino de Rubiós, requeixo, rosquillas o carne del Suído son algunos de los [..]
Deja tu comentario
A la muerte de su novio, el piloto Dani Rivas, y el fallecimiento de su madre, suma una nueva [..]