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Los funcionarios de Meaño estudian la Relación de Puestos de Trabajo

Xan Caneda participa en las negociaciones sobre la RPT. | // I.ABELLA

Tras un periplo de seis años, la ansiada RPT (Relación de Puestos de Trabajo) del Concello de Meaño enfila su recta final, que pasa por el posicionamiento definitivo de los trabajadores ante el documento. Para ello, los sindicatos han emplazado a la plantilla municipal, integrada por unos 80 trabajadores, a una asamblea que se celebrará este próximo 25 de octubre. Será a las 21 horas en el Centro Social de Dena, y en ella sindicatos explicarán los pormenores, pros y lagunas de la propuesta.

A esta cita le precede la última mesa negociación que se celebraba el pasado 15 de octubre en el concello, contando con la presencia de todas las partes implicadas: el alcalde Carlos Viéitez, el representante de la firma Galivalia Consulstgo que redactó el documento, los representantes de las cuatro formaciones sindicales, a saber CSI-CSIF, CIG, CC OO. y UGT, además de los tres delegados de la plantilla municipal. Una reunión que se alargó durante dos horas, con explicaciones entre las partes, sin atisbarse un acuerdo firme y de la que los representantes sindicales salieron lamentando la posición de enroque que había adoptado el regidor. “En esa reunión no se negoció nada -explica Xan Caneda, delegado de CC.OO-, el alcalde nos dijo ‘esto es lo que hay’, y no se movió una coma”. Ahora el Concello ha otorgado a los sindicatos y trabajadores un plazo de diez días para posicionarse, y es eso lo que motiva la asamblea convocada al efecto.

Posición sindical

“El posicionamiento que adopte la asamblea -explica Xan Caneda- no afecta a la decisión de aprobar el documento, que compete únicamente a la parte política. En el supuesto de que los trabajadores expresen una posición contraria, al regidor le cabrán tres alternativas: elevarlo al pleno tal y como está, guardar el documento en un cajón y aparcarlo, o avenirse a sentarse de nuevo con los sindicatos para buscar el consenso”.

Xan Caneda explica que “a lo largo de todo el proceso “lo único que accedió a modificar el Concello, cuando una primera reunión, fue el aceptar nuestras propuestas relacionadas con el organigrama, que eran cuestiones meramente técnicas y que no tenían efecto alguno en el plano salarial”. “Luego -agrega- en lo que no se movió fue en la demandas salariales: varios puestos no se habían valorado bien y solicitamos cuatro o cinco cuestiones razonables y justas”. Subrayan que la diferencia es apenas de 84.000 euros al año.

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