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Los indios cherokee se plantan ante Stellantis

Vehículo Jeep Cherokee

Vehículo Jeep Cherokee

Carlos Tavares probablemente jamás se pudo imaginar que uno de los problemas a los que tendría que hacer frente como nuevo CEO de Stellantis fuese lidiar con una tribu Nativa Americana (Native American). La fusión del PSA y FCA (Fiat Chrysler Automobiles), que alumbró al cuarto grupo de automoción del mundo, se presentó con una serie de retos por delante ante la aglomeración de marcas, el presente y futuro del sector a nivel tecnológico (sobre todo en lo relacionado con la electrificación) o en todo relativo al ajuste de la producción y los costes. Una de las enseñas era Jeep, especializada en vehículos todoterreno y con su principal mercado en EE UU, donde nació hace 80 años para proveer en un principio al ejército en la Segunda Guerra Mundial con su ya icónico Jeep Willys. Con su salto al mercado civil, la marca continuó fabricando vehículos ante la buena aceptación de los todoterrenos y fui incorporando modelos con nombres como Patriot, Wrangler, Renegade y por supuesto el Cherokee, tomando el nombre de una de los pueblos amerindios más numerosos, cuyos integrantes piden hoy la retirada en medio de una corriente que afecta a otros ámbitos en los que también se han empleado los nombres de las tribus nativas americanas. Tavares ya ha avanzado que Stellantis está dispuesta a valorarlo.

La polémica surgió en los últimos días de la mano del principal jefe (chief) de la Nación Cherokee (Cherokee Nation), la más numerosa de las tres tribus de esta etnia reconocidas federalmente, con casi 300.000 integrantes. Chuck Hoskin Jr. explicó a la revista especializada Car and Driver que creen que es hora de que Jeep deje de utilizar el nombre Cherokee para uno de sus modelos, que fabrica desde hace más de 45 años.

Aunque es consciente de que pudo haber “buenas intenciones” para llamar así al vehículo, Chuck Hoskin Jr. entiende que no se “honra” a su pueblo teniendo su nombre “pegado en el costado de un automóvil”.

La petición, que coincide con el lanzamiento en breve de la próxima generación del Jeep Grand Cherokee, llega justo cuando Tavares se hace con el mando de Stellantis, grupo con factoría en Vigo. ¿Y qué dice sobre ello el mandatario luso? “En estos momentos no sé si hay un problema real. Pero si hay uno, bueno, por supuesto que lo resolveremos”, indicó, según recoge el The Wall Street Journal. Según Tavares, Stellantis ya está en conversaciones con la Nación Cherokee para solventar esta disputa, estando abiertos a todo, aunque conversando “con las personas adecuadas” y “sin intermediarios”.

Lo cierto es que la petición de los cherokee sigue una tendencia general para intentar retirar estas alusiones directas a pueblos amerindios en otros ámbitos. Ejemplo de ello es el mundo del deporte. La franquicia de los anteriormente conocidos como Washington Redskins (“pieles rojas”, de la liga de fútbol americano NFL) anunció el cambio de nombre, considerado ofensivo, y de logo (tenían un indio con sus plumas). En un proceso parecido están los Kansas City Chiefs o los Cleveland Indians, estos últimos de la liga de béisbol, la MLB. ¿Ocurrirá lo mismo con la marca de Stellantis? Solo el tiempo lo dirá.

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