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Faro de Vigo

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El alumbrado de Vigo aviva la llama de la decoración en los hogares

Paula y Aleksandra, empleaday encargada de Muy mucho

El fenómeno Vigo es contagioso. Y lo es no solo porque decenas de localidades de España se hayan sumado a la ola de la decoración de las calles y aumentado el presupuesto de la partida dedicada al alumbrado –que encienden antes–, sino también porque ha provocado que el espíritu navideño se multiplique entre los ciudadanos vigueses y los que vienen a visitar la urbe. Artículos de ornamentación como las norias, los elfos, los cascanueces o los árboles ganan cada vez más protagonismo en los hogares. Lo confirman las tiendas especializadas en la venta de estos productos, cuyos escaparates ya forman parte de la ruta navideña a pie: los viandantes los utilizan de fondo para sus fotografías y los retratan como si del árbol gigante de Policarpo Sanz o la esfera de Urzáiz se tratasen.

Begoña González, encargada de Tevas&Co. | // M.G.B.

“Hay modelos de árboles que ya no nos quedan desde hace una semana. Nos pasó lo mismo el año pasado, por eso decidimos comprar más, pero ha vuelto a ocurrir”, destaca Begoña González, encargada de la tienda Tevas&Co ubicada en Eduardo Iglesias, cerca de Príncipe. El negocio funciona desde hace seis años y medio: en la zona cero de la Navidad de Vigo, es un testigo privilegiado de la evolución de la festividad en la urbe olívica. “La gente decora más sus casas. Influye el bum de la Navidad, pero también la pandemia: las celebraciones tienen lugar en más hogares al haber menos reuniones”, indica antes de señalar que hay turistas que compran algún detalle para adornar sus casas a modo de suvenir. “Las luces animan a los que nos visitan y a los de aquí. Lo que más se está vendiendo: bolas, figuras de Papá Noel para poner en estanterías, centros de mesa, velas, y árboles y nacimientos de tamaño reducido para colocar en pisos pequeños”, anota.

Íñigo Andonegui, propietario de la tienda Pipa&Mima.

La tienda Pipa&Mima, en la calle Velázquez Moreno, es uno de los puntos de peregrinación tradicionales de la Navidad de Vigo. Desde la segunda quincena del mes de octubre, su escaparate atrae a cientos de personas cada día. Y es que no le falta detalle. “Llevamos seis años abiertos y notamos el cambio desde el éxito de las luces tanto en ventas como en el tipo de clientela: al principio, venía gente de Vigo y su entorno; después, se fue abriendo el abanico con gente del norte de Portugal y del resto de Galicia. Ahora, compra gente de toda España”, indica su propietario, Íñigo Andonegui.

El interés por los productos de Navidad tanto en la web como en el local motivaron el adelanto de la preparación del mostrador, uno de los más famosos de la urbe en estas fechas. “Apostamos por la Navidad tradicional, con los colores verde y rojo. Los cascanueces son un éxito, también las luces. Y las norias vuelan: empezamos con siete u ocho modelos y solo quedan dos o tres. Ya forman parte de los suvenires de la Navidad de Vigo”, manifiesta, a la vez que menciona los elfos y los duendes. “Hemos llenado el aforo en varias ocasiones. El espíritu navideño es mayor con el bum de la Navidad. Es cierto que la gente de aquí vive más esta época. La gente que viene de fuera lo nota. Se percibe en el ánimo de la gente”, apunta.

En el podio de las tiendas especializadas en venta de productos navideños, también se sube Muy mucho, situada en la céntrica calle Urzáiz. Su encargada, Aleksandra Katikhina, y Paula Fernández, trabajadora, reconocen que, con el tirón de las luces de Navidad, los ciudadanos se animan más a engalanar sus viviendas. “La gente le da más importancia a la ornamentación. Nosotras sacamos los elementos navideños ya a mediados de octubre. El día del encendido, se vendió mucho, pero más todavía el fin de semana del Black Friday”, comentan. Lo que más triunfa: las fragancias navideñas, las velas con formas especiales –de estrella, piña o árbol–, las luces y los detalles pequeños.

Unos 500 Abel Caballeros... en “caganers”: “Es un verdadero reclamo”

La Navidad de Vigo tiene un rostro: el del alcalde, Abel Caballero. Y los comerciantes del mercadillo de la Alameda lo saben. Es la razón que ha llevado a La formigueta, negocio especializado en turrones, poner en venta caganers –figura típica de la Navidad catalana que se caracteriza por su atrevida posición– de Abel Caballero. “Abrimos ayer [por el viernes], y, en el primer día, fue el que más se vendió. Es en el que más gente se fija y el que más gracia hace, sobre todo, a los adultos. Es un verdadero reclamo”, aseguraba ayer el dependiente del puesto de caganers, Víctor Freire.

Víctor Freire enseña el caganer de Caballero MARTA G. BREA

Destaca que hay gente que se decanta por este elemento para llevarse un recuerdo material de la Navidad de Vigo. “Lo primero que hacen cuando ven la figura de Caballero: reírse. Será el caganer estrella”, apuntaba. Los responsables del negocio lo tienen tan claro que se han traído unos 500 Abel Caballeros listos para colocar en el belén. “Si viene a visitarnos el alcalde, le daremos uno”, comentaban. En el estand de la Praza de Compostela, acompañan al regidor local figuras de Donald Trump, del papa Francisco o de personajes de la serie de Netflix El juego del calamar.

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